Mostrando entradas con la etiqueta tonterías. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta tonterías. Mostrar todas las entradas

martes, 11 de marzo de 2014

Haciendo palanca.

"Dadme un punto de apoyo y moveré el mundo"
Arquímedes



Siempre tuve complejo de Arquímedes. Dadme un punto de apoyo y moveré el mundo. ¿No es una frase maravillosa? 

Cuando era adolescente me apoyé en la religión. Luego conocí a M. y, durante años, nuestra relación fue mi pilar maestro. Hace un par de años, mi trabajo empezó a darme satisfacciones, y lo convertí en el centro de mi vida. Así, no importaba cuántas cosas se torcieran a mi alrededor, mi punto de apoyo seguía permitiendo que todo tuviese sentido. 

"Soy capaz de grandes cosas -pensaba- sólo necesito mi punto de apoyo".

Pero a veces, Dios te abofetea en forma de realidad en la cara, y las relaciones se rompen, y las personas te decepcionan y, como me dijo un profesor en la universidad una vez, el trabajo, por mucho que te guste, no es más que trabajo. Y al final, tú sólo eres una persona, tratando de hacer milagros con una palanca.

Y no voy a decir que hay que apoyarse en uno mismo, porque eso es material de libros de autoayuda de mierda. Pero si de puntos de apoyo se trata, al fin y al cabo, ahí están nuestros dos pies. Y quizás mis pies planos no me sirvan para mover el mundo, pero me valen perfectamente para moverme por él.


Y es más que suficiente.


domingo, 28 de abril de 2013

Ensayo y error

La vida es ensayo y error.

Ambas son piezas necesarias del engranaje. Ensayo-error-ensayo-error-ensayo-error... Porque, cuando las cosas salen bien, se acaban. Ya no hace falta continuarlas; sólo hace falta que salgan bien una vez... La perfección no es un fin en sí mismo, la perfección es el fin.

Pero equivocarse... Ah. Eso hay que hacerlo mucho.
Así que no entiendo ese desprecio continuo y generalizado hacia algo tan hermoso, tan auténtico y tan necesario como el error.
"Combatir errores", decimos. Menuda batalla perdida.

A mí lo que me gusta es equivocarme. Y dejadme que os diga que lo hago excepcionalmente bien.

"I've acquired quite a taste
for a well-made mistake..."
Fiona Apple



Que tengáis un buen final de semana.


viernes, 26 de abril de 2013

La crisis de los mosquitos

Son criaturas curiosas, los mosquitos. Tan pequeños, y tan puñeteros.

Desde niños, solemos pensar que nuestra cama es un lugar sagrado. Una especie de trinchera cálida e inquebrantable, donde estamos a salvo de todo. Un lugar para el descanso. Para la seguridad. Para el amor. Construímos firmes muros hechos de mantas e ilusiones. En nuestras camas dormimos, jugamos, nos abrazamos, soñamos. En nuestras camas nos recuperamos de nuestras enfermedades, lloramos nuestros desamores y meditamos las decisiones importantes. En nuestras camas compartimos algunas de las cosas más bonitas de la vida; una conversación trasnochada, o el deseo de ser uno con otra persona. Somos invencibles en nuestras camas...

Pero están los mosquitos. Pequeños bichitos molestos que se cuelan en nuestros nidos sin que nos demos cuenta, y perturban nuestra felicidad y nuestro descanso... Aaah, los mosquitos.

Mosquitos hay de muchos tipos. Está el mosquito de la inseguridad, el mosquito de la culpa. El mosquito del miedo. El mosquito de la amargura. El mosquito de las dudas. El mosquito de la cobardía. Hay tantos como personas. Y todos ellos pican. Te zumban primero, en el oído, hasta que ya no puedes oír otra cosa. Y te desvelan. Un mosquito suficientemente impertinente conseguirá que ya no duermas. Se esconderá cuando intentes darle caza, y te acechará en la oscuridad. Por la mañana, verás sus marcas, y se quedarán ahí durante días.

Cuidado con los mosquitos; no olvidemos, que somos nosotros mismos los que les dejamos la ventana abierta, y luego los alimentamos.


viernes, 12 de abril de 2013

De cuando quise ser escritora.

Cuando tenía 16 años empecé a escribir una novela. Se llamaba "Nada en los bolsillos" y empezaba, más o menos, así:

"Esta es la historia de un amor y un desamor, un encanto y un desencanto, una ilusión y una desilusión. Esta es la historia de todas esas cosas que aparecen y desaparecen, que se encuentran y se pierden a lo largo de una vida; a lo largo de mi vida. Una historia que no cuento con el ánimo de conmover, ni de causar admiración o pena en otros protagonistas. Es, simplemente, una historia que cuento porque es mía, y puedo hacer con ella lo que me dé la gana."

Qué risa, ¿no?

viernes, 21 de diciembre de 2012

21/12/12


Dicen que antes de morir hay que hacer una serie de cosas, así, obligatoriamente. Cosas que, por lo visto, harán que tu vida haya merecido la pena. "Planta un árbol", te dicen. "Escribe un libro", aconsejan... Y en fin, la gente muere, feliz o miserable, independientemente de las cosas que haya realizado de esa famosa lista de tres.

Personalmente, planté algunos árboles mientras estaba en el colegio. Escribí una novelita corta, poemas y un par de esbozos de libros en el instituto y el primer año de universidad, y muchas tonterías en un blog durante los años siguientes. Nunca he tenido un hijo, aunque tampoco veo la necesidad. Sinceramente: de momento no me siento preparada para dejar de ser egoísta.

Pero bueno, he hecho otras cosas... A pesar de que podrían acusarme libremente de haber procrastinado más de la cuenta durante toda mi vida, algo sí he hecho.

Total, que como también dicen que hoy se acaba el mundo, y eso supondría el final para todos menos quizá para las cucarachas, o vete tú a saber, he decidido hacerme una lista de las cosas, pequeñas y grandes, importantes o absurdas, que estoy feliz de haber logrado antes de morir. Sin orden concreto. Ahí va:

21 cosas antes del fin del mundo
  1. He estudiado una carrera universitaria.
  2. Me he reído a carcajadas hasta que me ha dolido el estómago.
  3. He visto delfines nadando en libertad a un palmo de mis narices.
  4. He salvado la vida a muchos seres vivos no humanos.
  5. He sido felicitada por hacer bien mi trabajo.
  6. Me he tirado (y estrellado) con un trineo y he montado en bici sin manos.
  7. Me he enamorado, desenamorado y vuelto a enamorar cien veces de la misma persona.
  8. He cometido pequeñas infracciones por ayudar a gente que me importa.
  9. He nadado desnuda en el mar.
  10. He viajado todo lo que he podido.
  11. He hecho amigos por muchos puntos del globo terrestre.
  12. He coleccionado amaneceres y atardeceres.
  13. He hecho un curso de fotografía.
  14. He tocado el ukelele.
  15. Me he arriesgado.
  16. He hablado con varios de mis directores de cine favoritos.
  17. He alcanzado metas profesionales que pensé que no estaban a mi alcance.
  18. He soñado despierta en incontables ocasiones.
  19. He creado una miniescuela casera para hacer felices a unos cuantos niños.
  20. He sido musa, y he sido artista.
  21. He vivido lo mejor que he sabido.
Y bueno, he escrito un libro. Y he plantado un árbol. Y no he tenido un hijo, aunque mis hermanos parecen estar por la labor de ampliar la familia lo suficiente sin mi ayuda... Así que, si hoy se acaba el mundo, creo que puedo decir que he vivido una vida plena. Pero, por favor, si puedo elegir, que no se acabe el mundo todavía... Aún no... ¡¡¡Que me muero de ganas de montar en globo!!!

Que viváis y muráis felices.

 :o)

martes, 19 de junio de 2012

may i have your attention, please...


Siempre he tenido problemas de atención. Como mi atención es, digamos, dispersa, me cuesta muchísimo hacer cosas. Sin embargo, cuando por fin las hago, necesito que sea por lo menos de 3 en 3 :-)
Por ejemplo, ahora mismo estoy comiendo galletas de chocolate, hablando por teléfono, depilándome y poniendo una entrada en el blog. También estoy en proceso de limpiar el baño y, oh! he quedado en menos de una hora... No digáis nada, pero seguramente llegaré tarde.

Hoy iré con mis amigos a ver una exposición de fotografía y al cine a ver Moonrise Kingdom. No os puedo ni explicar las ganas que tengo de ver esta película (me encanta Wes Anderson). 

Me apetecía mucho volver a vivir Barcelona (que no es lo mismo que vivir en). Al fin y al cabo, esta ciudad te lo ofrece todo. Tener un día libre en Barcelona es como... "¿Por dónde empiezo?" Lástima que en este caso el dinero juegue el mismo papel que mi atención deficiente: quieres hacer muchas cosas y no puedes.

En fin, que todo esto en realidad os lo cuento sólo porque hoy estoy un poco en la fase maníaca de mi ciclotimia, y cuando estoy así, tiendo a contar muchos rollos.

Me voy, con las piernas a medio depilar y la sonrisa en la cara, que llego tarde. 

PD. Acabo de recibir una llamada muy emocionante de mi jefa.
PD2. Que tengáis un buen día, viváis mucho vuestra ciudad y no dejéis las cosas a medio hacer, como yo.

lunes, 13 de febrero de 2012

CoSAS iNSóLitAS


(Aviso importante: Esta es, probablemente, la entrada más tonta que he puesto en el blog. Pero me aburro. Y me gustan las fotos y quería ponerlas) :-)


He aquí una lista bastante chorra de cosas que han ido teniendo lugar en mi vida desde Navidades hasta la fecha... y que, pese a su -extrema- trivialidad, no son para nada normales para mí.
  1. Ir de tiendas con mi padre.
  2. Que encontrar un pastelero que acceda a hacer una tarta para celiacos sea misión imposible en una ciudad con más de 70000 habitantes.
  3. El gato se cuela en el gallinero para asustar a las gallinas, y lo asustan ellas a él. Son gallinas, pero no cobardes.
  4. Mi padre en el Springfield eligiendo calzoncillos para regalo. Eligió los de superhéroes (ver punto 1).
  5. El gato devorando 6 langostinos (sólo dejó los bigotes) y buscando más.(¿No equivaldría eso a unos 6 bogavantes para una persona?)
  6. Yo jugando al trivial (me encantan los juegos, pero cuando son de este tipo y hay confianza, normalmente jugamos una versión-concurso en la que hago de presentadora) :-p ¡y casi gano!
  7. Otro día jugando al trivial, mi madre nos dio una paliza vergonzosa. Lo insólito, conste, no es que ganase ella, sino que para cuando ganó, los demás teníamos, como mucho, 1 ó 2 quesitos...
  8. Mi padre con botas. Y le encantan.
  9. Yo enganchada a un juego ¡de fútbol!
  10. Todos -casi- juntos el día de Reyes, pero sin chocolate con churros.
Y por último, pero no menos importante...

   11. Yo sacándome el carnet de conducir. (Por fin he empezado a ir a las clases. Ya veremos cuánto tardo :-p)

Fin.

miércoles, 11 de enero de 2012

Absurdeces varias

En las últimas semanas, me he ido encontrando con tantos carteles, etiquetas o recibos absurdos, que al final he tenido que poner una entrada al respecto :-)

Empezaré por la última de ellas. Ayer mi madre sacó de una bolsa un jersey que se ha comprado en las rebajas. Y no creáis que ha sido en modas Loli... En fin, que esta es la etiqueta que llevaba puesto:


Fecha de caducidad: 60.
¿Acaso no era bastante con que la ropa se pase de moda?
¿Tenía que caducar también?
Pues ésta, mamá, caducó hace 5 décadas... No me extraña que estuviera de oferta :-p



Con este chorizo "de pavo" me hice un bocadillo el otro día.
Y menos mal que no soy musulmana, porque entre sus ingredientes podéis leer bien clarito que es de pavo, sí, y de cerdo...
Ya decía yo que estaba demasiado bueno para ser pavo :-)


El horario comercial de una tienda a la que fuimos el otro día.
Por si no os ha quedado claro, abre de lunes a viernes de 9:30 a 21:30 y luego otra vez de 9:30 a 21:30 (?) 
Y los sábados igual. Y otra vez igual.
Y los domingos también. Pero sólo una vez.
En resumen, todos los días, a todas horas.
Vamos, que ni el Vips.
XD


Como ya os dije, odio el mazapán.
Y estas castañas de mazapán, como su propio nombre indica, no son un asco, ¡sino un "ascaso"! :-D


Y por último, pero no menos importante, el recibo que nos entregó el repartidor a domicilio hace unas semanas. 100 euros para el que adivine qué cenamos y cuánto nos costó ;-)

En fin, esto es todo.
¡Que tengáis un buen día, lleno de absurdeces! (pero de las que hacen reir, no de las que mosquean)

¡Feliz miércoles!

martes, 19 de abril de 2011

VoLteRetAS

Curiosa palabra, voltereta.
Vol-te-re-ta.
Cuanto más la digo, más extraña me parece.


¿Lo intentamos?
:-) 
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...