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sábado, 10 de diciembre de 2011

Día de la Constitución

El día de la Constitución amaneció soleado, con ganas de picnic, así que nos pusimos en marcha.

Una cosa buena de Ceuta es que, debido a su tamaño, si uno decide hacer un día de "dominguero" no tiene que verse ante la famosa disyuntiva "playa o montaña"...
Puede ir a los dos sitios y, además, al pantano a darle de comer a los patos :-)

Nosotros, por supuesto, hicimos las 3 cosas, empezando por el pantano.



Panorámica de la ciudad desde el monte de la tortuga (llamado así por una curiosa construcción militar abandonada, que de lejos tiene aspecto de caparazón). Desde aquí se aprecia también el pantano.


Hacia el otro lado, la mujer muerta.


Arriba, M. y yo que, incapaces de posar con el viento que hacía allí arriba, decidimos darnos un socorrido besito :-)


Después de comer, bajamos hasta la playa de Calamocarro.






Y, por último, nos tomamos un té en Benzú.
En un sitio llamado té pop.

La relación entre el té moruno y la cultura pop sigue siendo una incógnita para mí... Pero es que nos gusta ir a ese sitio.

Que tengáis un domingo muy dominguero, con sol y picnics. O sol. O picnics.


martes, 26 de octubre de 2010

Empezando la semana con energía.



Como ya sabéis, hace poco M. y yo empezamos "una nueva vida" en Granada.
Inicialmente, mi idea era tomarme estos meses de forma casi sabática; necesitaba descansar de muchas cosas que me habían agotado física y emocionalmente estos años en Barcelona, y también necesitaba aclarar algunas ideas y tratar de decidir lo que quiero hacer con mi vida.

Bien, pues, de momento, lo que quiero hacer con mi vida es bien sencillo; vivirla.
Por primera vez en mucho tiempo, participo de una  pseudo-rutina no impuesta. En ningún sentido. O casi. Y es:
Reconfortante.
Enriquecedora.
Deliciosa.
Me encanta mi rutina.

Ahora me gusta empezar la semana con energía. Así pues, el comienzo de mi semana está lleno de tareas. De mis clases de fotografía, de pilates, de facultad, de estudiar, de papeleos, de orden, de burocracia, de compras, de limpieza, de cosas pendientes... Intento no dejar nada suelto. Pero a mi ritmo.
De este modo, me siento liberada, y puedo dedicar el final de la semana a otras cosas.
A mis amigos, al cine, a los libros, a la música, a la ciudad, a salir a pasear, a viajar, a ir de excursión, a hacer fotos, a tomar algo, a jugar...

No sé durante cuánto tiempo tendré ocasión de seguir disfrutando de esta vida privilegiada... O cuánto tiempo tardará en girar la veleta interior que me haga cansarme de ella. En cualquier caso, en este momento tengo la suerte de poder decir que no hay una vida que me guste más que la mía. Sólo quería compartirlo.

Me encanta mi rutina :-)

¡Que tengáis una buena semana!

(Ilustración de Black Apple).

miércoles, 13 de octubre de 2010

Cat al habla


¡Hola amigos!
Soy yo otra vez.
Desde la última vez que escribí han pasado muchas cosas en esta familia... Aunque, por suerte para mí, no fui abandonada en ninguna gasolinera como me temía.
Ahora somos gatos nómadas. O algo así. Y es que en las últimas dos semanas, ¡hemos cambiado 3 veces de residencia! Os cuento:

Cuando papá y mamá terminaron de meter las cosas en cajas, mamá lo achuchó todo dentro de una minicasa con ruedas. Parecía imposible que pudiesen entrar tantas cosas en tan poco espacio, pero mamá es muy hábil con estas cosas. Papá es más torpe para eso, pero es capaz de levantar las cajas porque está muy fuerte, y también puede mover la casa de lugar girando una rueda, y eso también es impresionante...

Vivimos allí por un día. Menos mal, porque no me gustaba mucho esa casa; era demasiado pequeña... ¡Aunque tenía grandes ventanas y una alfombra estupenda para hacerme las uñas! Sin embargo a ellos no parecía gustarle mucho y constantemente tenían que salir.
A veces pienso que su vida sería mucho más fácil si aprendieran a hacer sus necesidades en un cajón de arena. A mí me parece una costumbre muy buena...

Después nos instalamos en el campo.
Allí estuvimos más tiempo, y papá y mamá se volvieron locos deshaciendo y rehaciendo todas las cajas de cartón. Yo me las prometía muy felices, pero fue un chasco. Ni siquiera me dejaron salir a tomar el sol y husmear un poco en busca de bichos. Encima, una vez conseguí despistarlos y escaparme por una ranura de la puerta y un perro casi me mata. ¡Menudo susto!

Por último, hace dos días llegamos aquí. No sabría describir bien este lugar, pero para que os hagáis una idea rápida, papá y mamá le han dado muchos nombres bonitos: El bunker, el refugio antiaéreo, el sótano, la cueva, la mazmorra, el subsuelo, el castillo... Es un sitio precioso, la verdad. Lo malo es que no veo el modo de trepar hasta las ventanas, que están un poco altas... Eso sí, puedo pasarme horas mirando los pies de la gente que pasa por la calle, con lo cual podréis comprender que me encuentro muy entretenida aquí.

La verdad es que me gusta esta casa. Como veis en la foto, ¡me encuentro muy cómoda aquí! Y creo que a papá y mamá también, porque ya tienen internet, y eso es importante.

Bueno, os dejo ya, que en el bunker anochece a las 5 y ya me está entrando sueño...

Aldeire

Ha pasado mucho tiempo desde mi última entrada...
¡Y es que han sido unas semanas muy ajetreadas para nosotros!
La mudanza desde Barcelona a Granada nos ha traído muchos cambios y mucho trabajo...
Sin embargo, a pesar del movimiento, pudimos disfrutar durante unos días de la calma que sólo el campo te puede ofrecer.
Aquí os dejo unas fotos de nuestro "periodo de transición" en Aldeire.
¡Espero que os gusten!































domingo, 30 de mayo de 2010

Road tRip, the video

Hola a tod@s; Ya he acabado el video de nuestro último viaje :-) Estoy muy orgullosa de como me ha quedado, es justo lo que quería hacer, así que ¡espero que os guste! Ahí va:


miércoles, 26 de mayo de 2010

Camping, día 2: Volcanes y hayas

El domingo nos despertamos temprano, pero habíamos descansado lo suficiente.
No nos despertó el ruido, ni el calor, como nos temíamos que ocurriera. Se estaba a gusto en la tienda.
Tanto, que me daba perecilla salir...
Eso sí, el cuco seguía cuqueando.


En cuanto estuvimos listos nos pusimos en marcha: Tocaba senderismo.
Elegimos la ruta 1, que nos venía genial desde nuestro camping. La primera parada de esta ruta es el volcán del Croscat, pero no había un acceso al interior del mismo, así que sólo pudimos bordearlo y recorrer parte de la ladera.


                                                                                             
La siguiente parada de la ruta es el volcán de Santa Margarida, pero entre uno y otro, hay mucho bosque por caminar, lleno de senderos imposibles, y de rincones preciosos, como este árbol gigante.


Al cráter del volcán de Santa Margarida sí se podía bajar... Y es que el volcán lleva muchos años inactivo, y su cráter no es más que una pradera, con una ermita en el centro. Una ermita, por cierto, que está cerrada y da miedo. Bueno, o me lo da a mí, que todo me asusta jaja





Una vez vista la ermita, hicimos un pequeño descanso para comer, y continuamos caminando...


Bueno, a ratos :-)

La última parada de la ruta es el bosque de Hayas (o La Fageda), cerca de nuestro camping, pero grande, muy grande. Tanto, que ¡casi pensamos que no sabríamos salir de él!





El bosque fue lo que más nos gustó de todo.

Encontramos un claro y nos tumbamos un rato, ya a media tarde... Había tantas hojas en el suelo, que parecía que el bosque nos regalase una cama para descansar después de nuestra caminata. Se estaba muy bien, fue una siestecilla agradable.



Y eso fue todo.

Tras casi 6 horas y media y después de más de 20 km, regresamos al camping sanos y salvos, pero cansados y sedientos (se nos acabó el agua a medio camino). Una super ducha, una cena, un farolillo y...




... ¡Buenas noches!
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