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lunes, 7 de julio de 2014

CoSAS de TCP's VoLuMeN #29

El peor vuelo de tu vida

El otro día, a través de Facebook, di con estos vídeos de cámara oculta para Showmatch. En ellos, un fantástico equipo técnico y de actores, simulan un vuelo en el que todo sale mal. Y, como siempre ocurre en estos casos, un inocente sufre un mal rato para que el resto nos partamos de la risa.

Os dejo con uno de ellos, aunque se pueden ver varios:


Dejando de lado que se trata de una broma y que aquí "la víctima" es un pasajero, si lo miráis desde el punto de vista de un tcp (los pasajeros pesados, los quejicas, los miedosos, los controles de seguridad, el mal tiempo, los imprevistos...) ¡a nosotros nos hacen "la inocentada" a diario! :o)

Más tarde, ese mismo día, un amigo me pasó este enlace por Twitter:


Quizá ya lo habréis visto, pero igualmente quería compartirlo porque es como un sueño para mí. 
Vamos, que sueño con que me toque un día la euromillonaria sólo para permitirme hacer cosas como ésta (en lo que tarden en despedirme) :op

Y bueno, estamos en plena temporada alta, así que, tanto si eres pasajero como -y sobre todo- si eres tcp, nos quedan dos o tres meses de "inocentadas" diarias... Menos mal que este año fui precavida y me cogí las vacaciones en junio para cargarme de energías antes de que la cosa se ponga turbulenta.

Felices vacaciones a todos.

jueves, 23 de enero de 2014

CoSAS de TCP's VoLuMeN #27

"Hola, niños; soy Coco..."


"... Y hoy vengo a enseñaros cómo se apaga el móvil. Esto es apagado. Esto, modo vuelo. Apagado. Modo vuelo. Apagado. Modo vuelo. No señor, eso no es apagado; es bloqueado. Señor, está encendido. Señor, lo estoy viendo. Señor, no lo guarde en su bolsillo, está encendido. Sí, señor, completamente apagado. Señor, tiene usted que dejar el botón superior pulsado durante unos segundos y después deslizar el dedo por la pantalla siguiendo la flecha. Señor, yo también tengo un iPhone. Señor... Gggrrrrrggrggrgrgr".


Hace unos meses, en Estados Unidos permitieron el uso de los aparatos electrónicos de pequeño tamaño durante todas las fases del vuelo. En Europa, como siempre hacen con todas las -dudosas- iniciativas americanas, les siguieron poco después. Así que los tcp's españoles esperábamos expectantes la llegada de la circular operativa de nuestra compañía que, finalmente, nos librara de participar a diario en la kafkiana escena descrita más arriba.

Recuerdo una pequeña conversación hace tiempo en Twitter con Rodrigo Cortés, en la que él se preguntaba si obligar a los pasajeros a apagar los dispositivos durante el despegue y aterrizaje nos producía a los auxiliares cierto "gustete". El gustete que nos produce, alegué yo, es directamente proporcional a lo apegado que esté el pasajero a su aparato. Por lo general, en una situación como la anterior, ver al pasajero que por fin apaga, produce un alivio sólo comparable a ir al baño tras una larga cola en el servicio de mujeres de un bar cualquiera después de haber ingerido mucha cerveza. Es decir, mucho.



Veréis; poco antes de despegar y aterrizar, los tcp's tenemos que asegurar la cabina. Para aquellos que no voláis, esto significa comprobar que la cabina y los pasajeros cumplen con una serie de requisitos para garantizar la seguridad durante esas delicadas fases del vuelo. Esto es, abrocharse el cinturón, despejar los pasillos y salidas de equipaje, cerrar las mesitas... Y apagar los aparatos electrónicos. No son ganas de imponerse. No son ganas de joder. No es por el gustete. Es, simplemente, la parte más impopular -pero todavía obligatoria- de nuestro trabajo. 

Imaginemos un aterrizaje cualquiera. Unos diez minutos antes, los pilotos encienden la señal de cinturones. Se efectúa el anuncio al pasaje, nos ponemos las americanas, nos pintamos los morros, nos atusamos el pelo, nos bañamos en Nenuco, adoptamos la pose digna y salimos al ruedo. En cada vuelo, sin falta, nos vamos a encontrar mínimo con una de las siguientes situaciones, os lo prometo:

  • "Disculpe, señora, el móvil debe estar apagado para aterrizar". "Sí, sí claro". Y lo apaga. Y, cuando te das la vuelta, lo enciende otra vez.
  • "Perdone, por favor, apague el teléfono para el aterrizaje". "Ok". Y bloquea la pantalla. Esto es lo más habitual.
  • "Señor, por favor, apague el teléfono". "Está apagado". "¿Está apagado?" "Sí". Lo guarda en su bolsillo, molesto. Y no, no lo está. 
  • "Por favor, el teléfono apagado para aterrizar". "Está apagado". "¿Está en modo vuelo?" "Sí" "Pues apáguelo, por favor". Cara de póquer, porque no entiende la diferencia entre apagado y modo vuelo. Aquí se te van unos 3 minutos.
  • Ante la situación anterior, pasajero que exclama: "qué gilipollez", o "qué pesada", o "ya están tocando los c******" o [inserte aquí su insulto favorito]. Aquí, haces 3 respiraciones pausadamente, le recuerdas que son normas de la compañía y que no es necesario faltar al respeto. Pierdes 5 minutos y, si no pierdes también los nervios, ganas un punto de carisma.
  • Ante la situación anterior, pasajero que se niega. No, no y no. Vuela mucho, y es la primera vez que se lo dicen. En estos casos, pierdes 6 minutos, pero a cambio ganas dos canas nuevas.
  • "Perdone, tiene que apagar el móvil para aterrizar".  El pasajero te mira y (ésta es mi favorita), llevado por no sé qué impulso primitivo, lentamente y sin dejar de mirarte PONE EL TELÉFONO BOCABAJO. Porque ojos que no ven, móvil que no emite.
  • "Disculpe, tiene que apagar el teléfono ya, vamos a aterrizar". "Estoy apagando". Y sigue jugando al Candy Crush. 
  • "Perdone, apague el teléfono para aterrizar, por favor". "Está apagado" y te lo muestra con desdén. Y la pantalla, efectivamente, está negra. Pero entonces tú pulsas con maldad de tcp el botón de inicio (abajo, en el centro), y ¡sorpresa! No está apagado. "Apague, por favor". Y te maldicen en húngaro.
  • "Yo siempre lo llevo encendido y no pasa nada".
  • (Con los auriculares puestos) "Está apagado". 
  • (Con el whatsapp) "Estoy apagando".
  • "Y por qué, y por qué, y por qué, y por qué, y qué tontería".
  • "Perdone, tiene que apagar el teléfono". Y entonces, sólo entonces, después de TODO el vuelo, lo pone en modo vuelo. Ahora. Para aterrizar. Y te mira en plan "¿contenta?". Y no.
Y así españoles y rusos y franceses y eslovacos y japoneses... Todos se hacen los suecos. De repente, nadie entiende el significado de la palabra OFF, y eso que la usan a diario para apagar sus teles.

Una vez una señora muy entrañable, cuando le indiqué que debía apagar el móvil para despegar, me dio una palmadita en la mano y me dijo: "No te preocupes, hija, si lo tengo puesto ya en modo vibración" Y me lo enseñó. Y era verdad. :))

Y lo mismo con los portátiles, y las tablets, y los iBooks, y los mp4 y mp3 (sí, aún los hay), y los ipods... Y qué queréis que os diga, anhelo, deseo fervientemente que llegue el día en que permitan todo eso en vuelo, que me ahorren tanto dolor de cabeza, que me eviten discusiones absurdas, insultos y malas caras, canas, urticaria y vejez prematura. Hasta lo he pedido a los Reyes Magos y a la Fontana di Trevi al lanzar la moneda. Y cada vez que me enfrento a una situación como las que os he descrito, respiro hondo y me digo entre suspiros "ya falta menos..." 

Pero os aseguro que el día que todo esto sea sólo una anécdota del pasado, lo veremos con nostalgia y hasta lo echaremos de menos. Al fin y al cabo... ¿Qué sería de nuestra profesión, si no fuera por estos ratitos? :o)



Buenas tardes y buenos vuelos.

(Esta entrada está dedicada a Carmen, que sé que la espera. Y a Kels, que sé que la necesita).

domingo, 10 de marzo de 2013

CoSAS de TCP's VoLuMeN #24

10 cosas que siempre quisiste preguntarnos (y siempre nos preguntas) 
y 1 respuesta que siempre quisimos darte (y nunca te damos)


Cuando una lleva ya cierto tiempo volando, se da cuenta de que las preguntas de los pasajeros son un tanto "cíclicas". Hay dudas normales acerca del vuelo, o del avión, o de la seguridad... Repetitivas, sí, pero comprensibles. Y en este sentido siempre es un placer tratar de dar respuesta al pasajero que se anima a formularlas.
Yo siempre había creído que la única pregunta tonta es aquella que no se hace. Ni que decir tiene, que esto sí es una  tontería como una catedral. Y es que, amigos míos, nunca, JAMÁS hay que subestimar la extraordinaria capacidad de los humanos para preguntar idioteces.

Podría escribir un libro sólo con las ocurrencias absurdas -y habituales- de la gente (véase ejemplo aquí), pero hoy no me quiero centrar en eso.
Hoy quiero hablaros sobre esas preguntas recurrentes de los pasajeros a los auxiliares, cuya respuesta NO sabemos.
Vamos con una pequeña lista de 10:

  1. ¿Por dónde estamos volando ahora mismo? ¿Cuál es esa ciudad de allí abajo? Ehm... Y entonces tú te miras el reloj, pones cara de estar calculando algo y respondes: Nápoles. O la primera ciudad en un radio de 100 km que te venga a la cabeza, mientras rezas en silencio para que al comandante no se le ocurra dar un detallado "speech" justo en ese momento y te deje por mentirosa.
  2. ¿Saldremos por delante o por detrás? Es cuestión de un minuto, no más, lo que tardamos en enterarnos de este detalle. Pero existe una ley universal por la cual el pasajero SIEMPRE lo va a preguntar antes de tiempo, cuando todavía NO lo sabes.
  3. ¿Qué asiento es el más seguro del avión? Esta es pregunta de persona mayor. Por lo general deberán creer que si de verdad existiera un asiento catalogado como "el más seguro", su ocupante se lo iba a ceder, o algo...
  4. ¿Cómo va el partido? Porque el fútbol es el fútbol, y claro, no tengo yo nada mejor que hacer durante el embarque que andar escuchando la radio.
  5. Tengo un vuelo a X que sale a las XX:XX, ¿a qué puerta de embarque tengo que ir después? Malditos, malditos vuelos en conexión.
  6. ¿Algún día, aunque sea en un futuro remoto, pondrá esta compañía wifi en sus aviones? Esta pregunta es guay, porque significa que tienes cara de ser un alto cargo en la empresa, o adivina, una de dos.
  7. ¿Por qué cinta saldrá mi maleta? Y, si quiere, le digo también cómo se llama el mozo que la va a depositar allí amablemente.
  8. ¿Qué es peor, una tormenta o el viento? Lo peor es que a veces pierdes un segundo que generalmente no tienes en pensar una respuesta más o menos coherente que darle.
  9. Tengo mañana un vuelo con la compañía X, ¿qué tamaño de maleta puedo llevar? Si es con Racanair, le cobrarán 20 euros por llevar en cabina Las 50 sombras de Grey.
  10. Mi favorita: Cuando llegue al aeropuerto de la ciudad X, ¿qué autobús tengo que coger para ir a X?
  11. Y vamos con una preguntilla extra, para subir nota: ¿Han dormido bien los pilotos? Sin comentarios.
Normalmente, cualquier pregunta de este tipo que nos hacen los pasajeros, se responde con una de las siguientes respuestas; y si no me crees, haz la prueba:

a) En tierra le informarán de eso.
b) Ahora miro si lo pueden preguntar por radio.
c) Depende de las circunstancias.
d) Ahora le pregunto al comandante.

Pero la única frase que vale para TODAS ellas, la única respuesta que siempre nos quedamos (y siempre nos quedaremos) con las ganas de darles, no es otra que un sincero y sentido: Y YO QUÉ C*** SÉ.

Buenas noches y que tengáis una buena semana :o)

jueves, 14 de febrero de 2013

CoSAS de TCP's VoLuMeN #23

Amor de altos vuelos


En un día como hoy, en el que en todo el mundo celebran el amor por los mismos motivos que se celebra la Navidad, o se hace la Comunión (por la comida y los regalos), quería yo dedicar unas líneas al amor aéreo. Ése que tiene lugar entre las nubes, pero no de algodón, como metáfora, sino las de verdad: el amor en aviación.

Lo primero que os vendrá a la cabeza es el archifamoso topicazo: pilotos y azafatas. No quisiera yo ser la persona que os desmantele esta idea que se ha ido forjando en el subconsciente colectivo a través de los años, entre otras cosas, porque es verdad. Son muchos los pilotos emparejados con azafatas (así, en plural: azafatas. No os asustéis, que son pilotos, jolín, y son hombres... No nos engañemos... ¿¿Qué pensabais, que decidieron ser pilotos porque les gusta volar?? JA JA Querida azafata: sé que eres joven e ingenua, pero no, no va a dejar a su mujer por ti. Ni este año, ni el que viene. Ni por Marta, la sobrecargo base Madrid con la que también tiene un rollo, tampoco. En el fondo, las dos lo sabéis, pero seguís con él porque los mormones no son los únicos que permitieron la poligamia; aviación civil, también).


Pero a ver, que es normaaal. Que el roce hace el cariño, y sobre todo en espacios reducidos... Ocurre en muchos sectores: médicos y enfermeras, profesores y alumnos, presos y presos más débiles... Es ley de vida.
 
 Aunque eh, también es cierto que cada vez hay más auxiliares emparejados entre sí. Porque resulta que no todos los auxiliares de cabina son gays; sólo el 99%
 Y pilotos mujeres, oiga, que sí, ¡¡que las hay!! Y no van por ahí chocando aviones por pintarse los labios en el retrovisor. Basta ya de prejuicios, que se os ve el miedo en la cara cuando entráis al avión, miráis a hurtadillas dentro del cockpit y las veis ahí delante sentadas.

Así que tampoco da para tanto el tema.

Pasemos pues, a otro tipo de amor aéreo: auxiliares y pasajeros.


Querido pasajero que sueñas en secreto con un affaire con una azafata, así, a lo "Piel suave", de Truffaut, pero sin el trágico final. ¡Enhorabuena! Las azafatas también tienen ojos.
Puede que no se les note, puede que caminen por la cabina con actitud altiva e indiferente. Puede que, a simple vista, parezca que sólo están interesadas en tu seguridad. Pero créeme: realmente no estaban chequeando que llevabas el cinturón puesto, te estaban chequeando los abdominales.
Así, al llegar la sobrecargo a la parte trasera del avión tras asegurar la cabina, informará a las compañeras que allí se encuentran:

"Chicas, 168 pax + 2. Un UM en la 4 Charlie. Una WCHR en la 7 Alfa y un PCQ en la 16 Fox!!!"

Lo cual, para los que no os dedicáis a esto, significa:

"Chicas, 168 pasajeros y 2 bebés. Un menor sin acompañar en el asiento 4C. Una persona que necesita asistencia para caminar en el 7A y un PASAJERO COMO UN QUESO en la 16 F".

A lo que las chicas responderán: "Aah, Ohh, luego paso yo la bandeja y lo veo" "Ay, me pido pasar las encuestas, y así le doy una jijiji". Y todos sus planes se truncarán, por supuesto, si hay algún auxiliar gay ese día, porque estos son los peores: ¡¡unas auténticas lobas!! Y pasarán ellos la bandeja, las encuestas y hasta la lotería de Navidad como si de Racanair se tratase.

Y en fin, habrá miraditas, sonrisitas y tonteo discreto (porque claro, ligar con un pasajero está prohibidísimo). A veces, el pasajero te dejará una nota antes de salir que, te guste él o no, guardarás como recuerdo (porque a todas nos gustan los halagos). Y a veces, sólo a veces, cambiaréis disimuladamente los números de teléfono.

Eso sí, querido pasajero, si has llegado hasta aquí, si has conseguido desbloquear todas las pantallas del "Love is in the air", si has ligado con esa azafata TAN mona, que hasta te ha dado su teléfono... Por lo que más quieras: No hagas como el otro día le hizo un pasajero ideal a mi compañera, y le dejes un apestoso regalo en el baño 10 minutos antes de aterrizar. NOOO. MAL. GAME OVER.

En fin, gentes, que espero que, creáis en el amor los 365 días del año, o sólo el 14 de Febrero, o ninguno, tengáis un feliz día, y sonriáis un poco. Recordad, también, que hoy no sólo se celebra el amor, sino también LA AMISTAD, y regaladme algo, ¿no?

Ah, ¡¡antes de que se me olvide!!: La primavera está a la vuelta de la esquina, y con ella, subirá la producción de hormonas y se buscará gente nueva. Querida auxiliar novata: si eres rubia, mona y más ambiciosa que tonta, mis amigos pilotos quieren conocerte. Por favor, envíame una foto de cara y otra de cuerpo entero al email que encontrarás a la derecha para que puedas entrar en el proceso de selección. ¡Mucha suerte!

(Nota: este blog tiene un tono cómico y sólo está basado en hechos reales. Que es ficción, vamos. Espero que nadie se sienta ofendid@ :-)  Las ilustraciones son del comic "Rendevous on cloud 9". Una vez más, gracias por leerme).

sábado, 19 de enero de 2013

CoSAS de TCP's VoLuMeN #22

Deformación profesional (y otras deformidades)


A veces pensaba en el subtítulo de mi blog "aventuras y desventuras de una tripulante en ciernes" y me preguntaba cuándo sería el momento de cambiar eso de "en ciernes". ¿Soy ya una tripulante hecha y derecha? ¿Qué hace falta para serlo? ¿Cómo podemos saber cuándo hemos alcanzado ese ansiado momento de madurez profesional? Así pues, echando mano de mis -escasos- conocimientos de Psicología Clínica, y de mis años de experiencia de campo, he elaborado un sencillo cuestionario para saber si ya eres un aeromozo o una aeromoza profesional.
Comencemos:

A continuación expondremos una serie de síntomas o características seguidos de una breve descripción. Marca con una X aquellos que, en tu caso particular, estén presentes actualmente en tu comportamiento o vida cotidiana, siempre que se hayan dado durante un periodo no inferior a seis meses, o supongan, debido a su intensidad o frecuencia, una alteración grave de tu desempeño diario.

( ) Señal de OK. A menudo dices OK cuando te diriges a otras personas en conversaciones normales para comunicar acuerdo, aceptación o que la situación es conforme a lo que se espera de ella. Además, a veces, acompañas esta palabra del gesto "pulgar hacia arriba". Haces esto incluso cuando te diriges a personas mayores, desconocidos, profesionales de otras áreas como por ejemplo camareros o doctores, y todo ello sin ser estadounidense ni relativa a alguno de ellos y generalmente sin venir a cuento.

( ) Pies deformes. Recuerdas con nostalgia y cierta pena aquellos años en que, cuando el calor apretaba, podías lucir sin vergüenza sandalias o chanclas porque tus pies eran "perfectos" (teniendo en cuenta todo lo perfecto que puede ser un pie y partiendo del hecho de que casi todos son feos aunque el nuestro no nos lo parezca tanto porque estamos acostumbrados a verlo). Ahora, sin embargo, tienes un hermoso juanete en cada dedo, callos, durezas, y tu dedo meñique ha desaparecido bajo el dedo de su lado, que creo que en los pies también se llama anular, aunque anillos ahí no llevemos muchos.

( ) Sentido del olfato degradado. Normalmente, y especialmente cuando estás a bordo de un avión, te perfumas excesivamente y con entusiasmo con colonias de calidad dudosa. Por lo general, va por modas: la Nenuco de toda la vida (sólo apta para los casos más graves de anosmia) y otras colonias de bebé que huelen un poco menos a arma de destrucción masiva, las colonias afrutadas del mercadona o del Yves rocher, perfumes de imitación de primeras marcas o, si eres viajera, incluso alguna de esas dulces colonias de Victoria' Secret (ésa la tiene poca gente y ahí eres lo más). Por lo general, te perfumarás como si no hubiese un mañana, después del despegue, antes del aterrizaje y en cada escala, antes de que los pasajeros accedan al avión, para tratar de camuflar un poco el olor a cuadra a base de destruir sus células olfativas rociándolos con tóxicos como si de cucarachas se tratasen.

( ) Excesivamente agradecida. Te resulta imposible despedirte de alguien sin darle las gracias inmediatamente, incluso en aquellas situaciones en las que decir "gracias" está completamente fuera de lugar. Por ejemplo, si vas en el ascensor con tu vecino y éste se baja primero, si te despides de algún familiar o amigo, si alguien te ha parado por la calle para pedirte indicaciones... "adios, gracias" "hasta luego, gracias!" "bye, thank you!". Además, te disculpas por todo. Si te dan un golpe "disculpe, disculpe". Si te dan mal el cambio "perdone, gracias". Si te atropellan "sorry, sorry..."

( ) No te sientas para comer. Por lo general, comes en la encimera de la cocina, a toda prisa y pendiente de otras cosas. Te sientes rara si te da tiempo a terminar lo que hay en el plato o si comes mirando a otra cosa que no sea la pared o un armario. Te sientes más cómoda cuando nadie te mira y, si pudieras, comerías detrás de la cortina.

( ) Coges el avión como el que coge el coche. Da igual que tengas vacaciones o sólo unos días libres. No importa lo lejos que vayas. Eres capaz de ir a Praga a pasar el día si es posible. Lo que a cualquiera le parecería un viaje absurdo y agotador, para ti es como ir andando a la oficina y volver.

( ) Tienes arrugas prematuras, venitas en las piernas, piel sequísima, uñas siempre rotas o débiles, se te cae el pelo, tienes menos memoria que tu abuela (anterógrada, sobre todo, es decir, que no recuerdas qué comiste ayer), no paras de comer, o bien no comes en todo el día, duermes como una marmota, o bien no pegas ojo, tienes los tímpanos contraídos desde hace años y te estás quedando sorda, ciega y medio tonta.

( ) Cada vez que alguien deletrea algo (un apellido, una calle, un código) y dice cosas como B de Barcelona, M de Madrid, sonríes para tus adentros porque son tontos y te sientes superior porque tú te sabes el alfabeto aeronáutico.

( ) Conoces y utilizas palabras que NO existen, como "blocar" el lavabo, y te quedas más ancha que pancha.

( ) Te has hecho fotos en la cabina de pilotos, en los compartimentos portaequipajes, dentro de los trolleys, haciendo como que hablas por el interfono, con el megáfono, con el chaleco o la máscarilla de la demo, en los motores y hasta en los baños del avión. Incluso, si has aterrizado en un aeropuerto con nieve, has bajado con los compis y te has hecho unas fotos tirándoos bolitas como el que nunca ha visto la nieve antes. Muy originales, todas.

( ) No tienes vacaciones cuando la gente tiene vacaciones, ni fiesta cuando la gente tiene fiesta. Sales de marcha un martes por la noche y pretendes ir al súper en domingo. Cualquier hora es buena para comer o dormir y tus horarios son imposibles. Has perdido amigos porque NUNCA los ves. Por lo general, si sabes en qué día estás, es porque el capi lo ha puesto de palabra clave en el vuelo de hoy.

voilà!
Si has marcado con una X al menos 4 de estas casillas... ¡Enhorabuena! probablemente, ya eres un auxiliar de vuelo veterano. Y si no te gusta, haber estudiao.


viernes, 26 de octubre de 2012

CoSAS de TCP's VoLuMeN #21

El otro día tuve una presentación muy importante en la oficina. Allí, entre los nervios, el estrés y la privación de sueño, alguien me recordó los fantásticos vídeos de Pam Ann. (gracias)
Para aquéllos lectores que no sois parte del mundo de la aviación, os diré que Pam Ann es una genial humorista que hace unas satíricas "performances" sobre los auxiliares de vuelo que me hacen reir mucho. Pero MUCHO.
Aquí os dejo con dos de mis favoritas. Espero que, en medio de vuestros agobios y privaciones particulares, os diviertan y entretengan, al menos, durante un rato.




PD. La presentación fue genial :-)

lunes, 11 de junio de 2012

CoSAS de TCP's VoLuMeN #20

¡Oído cocina!


A todos aquellos que no os dedicáis al mundo de la aviación, pero habéis viajado alguna vez; a todos aquellos que gozáis de un bien tan preciado y escaso como es el sentido común; y a todos aquellos que, simplemente, venís de casa con un mínimo de educación y saber estar, os propongo un sencillo cuestionario.

De entre las siguientes situaciones planteadas, elija la única que, a su juicio, OCURRE REALMENTE en este loco mundo nuestro:

  • Cliente de un hotel, al recepcionista: "¿Cómo que no os quedan habitaciones con vistas al mar? ¿Pero qué despropósito es éste? Encima que nos hacéis pagar por la habitación, no quedan habitaciones libres de la que queremos..." RECLAMACIÓN.
  • Cliente en un supermercado, a la cajera: "¿Que no quedan yugures de plátano? Qué vergüenza. Encima que tenemos que pagar los yugures... Pues como no los hay de plátano, que son los que yo realmente quiero, y me tengo que llevar los de fresa, al menos me los darás gratis, ¿no?... ¿No?" RECLAMACIÓN.
  • Clienta en una tienda de ropa, a la dependienta: "¿No os queda talla M de este vestido? ¿Pero qué mierda de sitio es éste? ¿Os parece normal que vendáis vestidos y no os quede talla M de éste? Porque esa chica que llegó antes se llevó una talla M, que yo la vi. Pues qué bien... Pues yo creo que yo estaba primero, ¿eh? Es que deberíais empezar a atender por la parte de atrás de la tienda, y así yo tendría mi talla M". RECLAMACIÓN.
  • Cliente en un restaurante, al camarero: "¿Que no os queda Mouse de Oca? Entonces no quiero NADA, ¡NADA!". Revolea la carta, se cruza de brazos, lo mira con odio y, cómo no: RECLAMACIÓN.
  • Pasajero en un avión, a la auxiliar de vuelo: "¿Cómo que no quedan bocadillos de jamón? ¿Y para qué los ponéis en la carta? Encima que nos hacéis pagar la comida no quedan bocadillos de jamón. ¿No os da vergüenza? Qué asco de compañía, yo no vuelo más con vosotros. Yo te lo pedí antes que él, me tenías que haber atendido a mí primero. Verás cuando se entere mi amigo, que es jefe de nosequé. Voy a hacer que te despidan. RECLAMACIÓN.
Señoras y señores, por favor, desde mi humilde posición de trabajadora, les ruego -si no es demasiado pedir en estos tiempos de escasez que corren- que recapaciten. No hagan de la cordura y el saber estar una excepción.
Si hay algo que sé, como psicóloga, es que casi todo tiene cura, o al menos es susceptible de alguna mejora. Un tonto, sin embargo... No tiene remedio. Y, como dijo Hannibal Lecter: "La grosería me parece imperdonable".

Que tengan un buen día.



jueves, 16 de febrero de 2012

CoSAS de TCP's VoLuMeN #18

Cani crew, get ready for take of


Ahora que estamos en crisis y cuesta tanto encontrar empleo, hasta los ninis parecen haberse concienciado y se están animando a empezar sus andaduras en el mundo laboral... Y ese mundo incluye, como no, la aviación. Al fin y al cabo, esas azafatas que se maquillan y se repeinan y lo único que hacen es pasearse avión arriba avión abajo e irse de vacaciones deben ser el sueño de cualquier nini... ¿no?

Es entonces cuando esos ninis cargados de ilusión, hacen el esfuerzo de sus vidas y, subvencionados por unos padres que darían un riñón por verlos hacer algo, se sacan el curso de tcp's.

El problema empieza cuando, entre la avalancha de candidatos, los procesos de selección apresurados por las circunstancias del momento, las señoritas y señoritos seleccionadores sin más formación en selección de personal que haber sido sobrecargos muy monas y monos durante x tiempo, las subvenciones que el gobierno da a manos llenas por contratar a menores de 30, la famosa "primera impresión" positiva que una nini vestida muy mona es capaz de causar, etc. se nos cuelan entre la nueva hornada de elegidos 2 ó 3 de esos especímenes.

Así, nos encontramos en el avión situaciones como la siguiente:

  1. Comienza el embarque. En la parte trasera del avión están la tcp número 2 y la 3 (nini). La nini tiene que ayudar en el embarque, mientras la 2 (de mayor experiencia) tiene que comprobar y contar el cátering, dar los mensajes de embarque a través del interfono, ayudar a embarcar por las últimas filas, vigilar el espacio para maletas en los compartimentos superiores o empezar a pararlas, etc. En mitad del embarque, la tcp 3 se dirige al galley trasero con mala cara, se cruza de brazos y se sienta. "¿Qué te pasa?" "Que yo no embarco" "¿Por qué, te ha pasado algo, te ha dicho algo algún pasajero?" "No tía, que no embarco, que no me da la gana, qué pesada, que no embarco y punto" (todo eso bien acompañado por movimientos con las manos). Y coge una revista con desaire.
Y como esa situación, montones... A diario... Falta de respeto hacia las compañeras y los pasajeros, sentimiento del deber y de la responsabilidad nulos, 0 ganas de trabajar, 0 interés, 0 iniciativa más que para el cachondeo, conocimiento de los procedimientos precario y un largo etcétera que suponen, no ya sólo una molestia para los compañeros y pasajeros que tengan que sufrirlo, sino un peligro a bordo. Pero bueno, están muy guapas con el uniforme, conste. 


Y eso, por desgracia, no es todo: También están los canis y las chonis. Esa tribu urbana fácilmente reconocible a 50 metros de distacia... ¿Y qué hace una choni en un avión? -diréis- ¿Acaso -diré yo- no adivinas la respuesta echando un vistazo a su vestuario? Pues fácil, señores, fácil: los canis se atreven con todo. También con la aviación, por qué no. Y así, por las mismas razones que los ninis, acceden al puesto. Y tú te encuentras chicas tcp's con el rabillo del ojo a lo Winehouse, la coleta bien alta y estirada, sujeta por 2 preciosas gomas enlazadas de colores diferentes (jugando un poco con los colores de la cía, por supuesto), pulserones pandora como grilletes, minifaldas "arremangás" que se les ve hasta la pituitaria, sujetadores de todo tipo y colores bajo la camisa blanca y, lo más, un pendiente de brillito en un diente... Para morirse. Y chicos tcp's con las puntas del pelo rubio oxigenado, a ser posible, a modo cresta discreta, los pantalones anchotes (que se le vean los calzoncillos si coloca una maleta) y el anillo tipo sello. Y todos ellos con esas formas siempre exquisitas y refinadas de colocarse, caminar y dirigirse al pasaje.

Con tanta perla suelta no me extraña que a los tripulantes de Hong Kong Airlines les enseñen Kung Fu. ¡Me lo pido! (En la foto de arriba vemos a unas señoritas auxiliares aprendiendo una técnica para evitar que las compañeras las agarren del pelo tras una discusión).

ABRUMADOR.

En fin, os dejo ya, que tengo que echar unos cuantos CV. A ver si tengo suerte, entre tanta competencia...

(Queridos canis, chonis y ninis que queréis ser tcp's, POR FAVOR, si me queréis, ¡irse a RACANAIR!)

domingo, 15 de enero de 2012

CoSAS de TCP's VoLuMeN #17

Navidades de altos vuelos



Ahora que la Navidad ha terminado y que no corro el riesgo de que mis amigos tcp's que lean esta entrada se pongan melancólicos, he decidido contar un poco cómo es una Navidad para un auxiliar se vuelo.

Como el día que empezamos a buscar trabajo como auxiliares marcamos con un SÍ rotundo y absoluto la casilla de Disponibilidad Geográfica (mientras cruzamos los dedos para tener suerte y encontrar trabajo cerca de casa), y seguimos afirmando con una sonrisa que estamos encantados cuando nos mandan a la base que está donde Jesús perdió la sandalia (mientras rezamos en silencio para que sea por poco tiempo)... Como hacemos todo esto, la mayor parte de nosotros vive y trabaja a muchos km de su casa y su familia. Partiendo de esta base, así es como pasamos la Navidad:

Todo empieza a finales de Noviembre, que es más o menos cuando nos enteramos de que, un año más, no la pasaremos con nuestros seres queridos. Y es que Papá Noel no es el único que tiene que trabajar surcando cielos en esas fechas.


En Noviembre, pasaremos días mirando con ansia la web interna a ver si la programación de Diciembre se ha publicado de una vez y, cuando esto ocurra, estaremos varios días llorando y lamentándonos de que este año también nos tocará trabajar en fiestas. Una vez superado el primer berrinche, perderemos unos días más intentando cambiar los vuelos con los compañeros (y digo perderemos, porque en este trabajo nadie cambia nunca vuelos, y menos aún en Navidad).

Para mediados de mes, estaremos más o menos hechos a la idea y empezaremos a conformarnos...

"Nah, no pasa nada nada... gajes del oficio..." // "Bueno, si de todas formas a mí la Navidad tampoco es que me mate..." // "Hago una ruta cortita y tripu de lujo, ¿eh?" // Y algún friki incluso: "Me gusta tanto volar que volaría hasta gratis y en Navidad, fíjate lo que te digo".

 Finalmente, resignados, nos informamos entonces de quién más pringará esos días, para intentar organizar la cena de Nochebuena y comida de Navidad, o el fin de año (todo a horas intempestivas) con los compañeros de trabajo/piso. Y quizás con suerte hasta comamos las uvas en casa... Pero de comernos el roscón el al avión no nos librará nadie :-)



Eso, el 80% de los tcp's. Luego están los afortunados... Este grupo, se pasará el mes de Noviembre y parte de Diciembre sonriendo (a escondidas, eso sí, para que no los odiemos demasiado) y comunicando a sus padres, hermanos, primos y amigos: "que sí, que sí, que voy".

La segunda mitad del mes, comenzarán a agobiarse para ver cómo lo hacen: "Si llego a tal hora del vuelo tal y cojo el vuelo pascual, llegaré a casa a tal..." y a la vuelta "si me llevan en tal vuelo y luego cojo tal otro, estaré a tiempo para... ".

Y el mes pasará "volando" y llegará el momento de irse. Entonces, madrugarán mucho, comprarán los bombones/chuches de rigor en la tienda del aeropuerto y se dirigirán a la puerta de embarque. Y allí es donde empezará lo bueno, cuando vean esperando, bombones en mano, a 4 tripulantes más y 2 pilotos. Maravilloso. Y es que veréis, con el avión lleno (como suele ocurrir en Navidad) sólo hay sitio para 4. Aquí empezarán las duras negociaciones: "yo tengo que hacer escala y coger otro vuelo después..." "a los pilotos os llevan de extra en el de Iberia pero a nosotras no..." "Yo soy de la compañía y tú no..." "Yo llegué antes..." Todo esto muy educados y sonrientes, por supuesto. Que en esta profesión nos queremos mucho todos.

Y al final, un piloto joven, sin hijos y sin novia e iluminado por el espíritu navideño, se irá en el siguiente vuelo con iberia. Y la tcp restante, llorará y suplicará al piloto que "vengaaaaa, porfaaaaa (sonrisa gigante) ¡que es Navidaaad! ablandando su corazón lo suficiente como para que acceda a llevarla sentada en el suelo de cockpit, o en el baño de atrás. Y por fin llegarán a casa y repartirán besos y sonrisas y regalos...

Total, para qué tanto sufrimiento, si aparte de las cantidades ingentes de comida y "anda, ¡lo que yo quería!" ese regalo que en realidad no nos ha gustado, los gritos, las peleas familiares y el agobio lo podemos tener menos condensado ¡cualquier otro día del año! :-)


(Dedicado con cariño a C. Grace y a todos mis amigos y compañeros que hayan pasado las Navidades por los aires)

viernes, 23 de diciembre de 2011

CoSAS de TCP's VoLuMeN #16

Independientemente de la publicidad o beneficios que esto pueda reportar a la compañía, y los motivos que les hayan llevado a hacer esto... ¿No os parece un gesto precioso?
¡A mí me ha encantado!


Podéis ver el del año pasado, que también fue un bonito detalle, aquí.

(Gracias a Bego por el enlace de este año)

Que poquito falta para la Navidad... ¡Y aún tengo tanto por hacer!
Y vosotros, ¿habéis preparado ya todos los regalitos?
:-)

martes, 13 de diciembre de 2011

CoSAS de TCP's. VoLuMeN #15

Chaleco salvavidas vs paracaídas
(o, lo que es lo mismo, tonterías de la gente)



Un vuelo cualquiera, un día cualquiera: embarque finalizado, puertas cerradas y rampas armadas. Me dispongo a "montar" la demo en medio del pasillo (esto es, para que se me entienda, colocar en el suelo el cinturón, el chaleco, la mascarilla y el panfleto de seguridad, como si de un top manta aéreo  se tratase, para realizar la demostración de seguridad). Y en esto...

- Señorita, estaba yo pensando...
(Se supone que estoy preparada para reaccionar ante una emergencia, pero cuando un pasajero empieza así una frase... oh, madremíademialma, entonces se me erizan los vellos de la nuca).
- Dígame.
- ... Estaba yo pensando... y digo yo, en vez de un chaleco salvavidas... ¿No sería mejor poner un paracaídas?

Premio.

- Acaba usted de realizar la pregunta del millón. Tin tin tin. Ha ganado un maravilloso puntapié en el trasero para que pueda usted realizar la primera evacuación por aire de la historia de la aviación comercial.

Pongámonos serios.
Seguro que alguna vez te has preguntado, o peor, nos has preguntado, para qué diantres sirve un chaleco salvavidas "si ya sé nadar", del mismo modo que te has podido preguntar, o peor, nos has podido preguntar para qué te vas a abrochar el cinturón "si como nos caigamos, aquí no se va a salvar nadie". A la segunda cuestión paso directamente de responder. Pero, como me siento amable y tengo el alma rebosante de Espíritu navideño, voy a tratar de responder a la primera pregunta. Y si me equivoco, por favor que venga algún ingeniero aeronáutico/similar más ilustrado que yo y me saque de mi error y mi ignorancia.

Vamos por partes.
Sobre la utilidad del chaleco:
  • El chaleco salvavidas hace justo eso. Salva vidas. Porque puede que sepa usted nadar, pero quizás tarden un poquito más de lo que usted espera en rescatarle y se agote por el esfuerzo, o quizás se haya herido usted en la caída o la evacuación y no pueda nadar bien, o puede que el mar esté un poquito más juguetón de la cuenta y haya olitas de varios metros, o tal vez no nada usted tan bien como dice... y es que, querido pasajero, siento comunicarle que el Atlántico no es la piscina de su gimnasio.
  • Puede darse el caso -y se da- de que el avión no "se caiga" sin más, sino que los pilotos traten -y tratarán- de "amerizar" (esto es, aterrizar en el mar), con más o menos éxito. Si esto ocurre, usted tendrá bastantes más posibilidades de sobrevivir, dado todo lo expuesto en el punto anterior, si lleva el chaleco puesto (y lo infla fuera).
Sobre la inutilidad del paracaídas:
  • Un avión comercial vuela a una altura media de 10-12 mil metros. A esas alturas, el exterior no es "respirable" y hace un frío que te pelas. Debido a ello, las cabinas de los aviones van "presurizadas". Esta diferencia de presiones entre el interior y el exterior del avión hace que no sea físicamente posible abrir la puerta. Y, si no hay puerta, ya me dirá usted por dónde salta.
  • Suponiendo que el avión pudiese bajar (recuerde que si hay que evacuarlo, probablemente tendrá múltiples problemitas técnicos) hasta una altura respirable, y suponiendo que pudiera mantenerse así durante un minuto y medio (el tiempo que se necesita para evacuarlo -en tierra-), cuando yo abra la puerta y usted salte, podrán pasar varias cosas (elija su opción preferida): 
  1. Que se lo trague el motor (que estará encendido) si salta usted por delante. 
  2. Que se achicharre vivo (otra vez el dichoso motor) si salta usted por detrás.
  3. Que se golpee fatalmente con el fuselaje o los planos (recuerde que un avión vuela a 800 km/h como mínimo y éste en concreto tiene además problemas técnicos diversos, y a lo mejor encima hasta hay mal tiempo y turbulencia).
  4. Que consiga usted salir ileso del salto y no sepa utilizar bien el paracaídas, porque no nos hizo ni caso en la demostración de seguridad*, o bien éste no se active correctamente y se estampe usted contra el suelo, sin planear como podría hacerlo un avión.
  5. Que se active y caiga usted veteasaberdónde, tierra o mar, y sin radiobaliza ni coordenadas a ver cuándo lo encuentran.
  6.  Que finalmente le dé a usted canguele saltar (esas cosas pasan en las mejores compañías) y se quede dentro del avión y, cuando éste caiga en el mar, no tenga chaleco, por listo.
  • *Si normalmente ustedes nos ignoran cuando hacemos la demostración de seguridad, imagínese tener que instruir en pocos minutos a un avión de 100 ó 200 pasajeros en el uso de un paracaídas. ¿Ya? Pues ahora imagínese que después lo usan todos correctamente. Sin comentarios.
En fin, señores, que no les doy más la tabarra hoy. Es sólo que se acerca la Navidad, y ya saben que es época de pedir deseos, y de repente pensé qué agradable sería el mundo si nadie más quisiera llevar un paracaídas debajo del asiento convencido de que le serviría para algo.

¡Que tengáis un buen martes y 13!
(y no os embarquéis hoy, por si acaso)




viernes, 2 de diciembre de 2011

Noviembre

Noviembre ha sido un mes bastante regular en mi vida. Empezó mal, y terminó peor. No obstante, sí me ha dejado algunos buenos momentos por en medio, que he recogido -como siempre- con mi Blackberry. Aquí los tenéis...























1, 2, 3 y 4. Diagonal Mar: en el coche, Bob Esponja, gofante y batidos.
5, 6 y 7. Granada: Cockpit, de tapeo con Álvaro y merendando con Amanda.
8 y 9. Chocolate: caliente para llevar y Godiva, mi favorito en el mundo entero.
10. Bautizo de Elsa.
11. Uno de esos días en que te ves guapa y te dedicas a hacerte fotos cutres en el cuarto de baño.
12 y 13. Mi mora preferida y "Don't call me Gaga", ¡os echo de menos!
14, 14, 16 y 17. Cita en Barcelona con M: librería y mejicano, ándele!
18. Despedida de Daniel.
19. On the road (again).
20, 21, 22 y 23. De nuevo en Ceuta: adaptándome.
24 y 25. Con mamá en la cocina y percebes, esos pequeños y deliciosos alienígenas.
26. El Charlotte, brunch con vistas.
27. De aquí a las olimpiadas.
28, 29, 30 y 31. Comiendo en Ceuta
32. Delicioso café en el Charlotte.
33. Atardecer en mi lugar favorito de la ciudad.

Y ya estamos en el último mes del año... uff.
¡Feliz Diciembre!

lunes, 7 de noviembre de 2011

CoSAS de TCP's. VoLuMeN #14

Sobre la duración de las medias y los vuelos


Me encanta este anuncio.

Y sí, somos muchas las tcp's que compramos nuestras medias en Calcedonia, aún cuando -a menudo- sólo nos duran un vuelo.
Porque se enganchan en los asientos, en los trolleys, en los velcros de las bolsas de la demo...

Pero qué bonito es este anuncio.

Y, total, de todas formas, nuestro trabajo también dura poco.
Porque ya está aquí la temporada baja, y muchas de nosotras nos vamos a hibernar a casa hasta la primavera. ¡Gajes del oficio!

...

Pero qué bonito es este auncio.

(Echaré de menos las medias. Y los vuelos).

sábado, 15 de octubre de 2011

CoSAS de TCP's. VoLuMeN #12

El matrimonio y otros suicidios a bordo


Hace un par de días, en un vuelo de París a Barcelona, un hombre le pidió matrimonio a su mujer en tres idiomas a través del sistema de megafonía del avión. 
Dijo algo así como que, después de tantos años juntos, no se le ocurría un plan mejor que un viaje para hacer muchos más viajes juntos. Y luego preguntó: will you marry me? Y ella respondió: oui.
El avión entero aplaudía y silbaba, un pasajero emocionado empezó a gritar: ¡Vivan los novios! y medio avión (la mitad española) respondía ¡viva! a plena voz. Y luego otro pasajero los invitó a cava.
Fue como en las películas, salvo porque el discurso en realidad no fue muy bueno, y no bebían alcohol, así que en lugar de cava tomaron zumo de naranja.

Yo observaba toda la escena desde la parte trasera del avión, con una mezcla de emoción romántica y vergüenza ajena, mientras mi compañera no dejaba de repetir "qué bonito, qué romantico"... y me daba cuenta de que, si alguna vez alguien quiere que le diga que no y/o le mate, ésa es justo la forma en que debe pedirme matrimonio.

...

Hace unos días, mi compi de piso voló en un avión que tenía estropeada la calefacción.
Ya en vuelo, un hombre la llama indignado y le espeta: "Mire usted, señorita, aquí hace mucho frío. O me ponen la calefacción ya o yo ME BAJO. ¡Me bajo ahora mismo!" Ante tal amenaza, mi compañera no tuvo más remedio que responder: "Pues ya me dirá usted, señor, qué puerta quiere que le abra... Aunque le aviso de que ahí fuera no hace mucho más calor... 40 bajo cero, más o menos."

...

Suicidios aparte, el otro día presencié una situación muy divertida:
Pasando el carro, un señor le pide a mi compañero una cocacola.
-¿Normal o light? -pregunta mi compañero.
-Sí -responde el señor.
-¿Sí qué?
-¡Sí, señor!

XDDD

Pobre señor... Ay, si todos fueran así de educados...

¡Que disfrutéis del fin de semana!
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