Cuando tenía 16 años empecé a escribir una novela. Se llamaba "Nada en los bolsillos" y empezaba, más o menos, así:
"Esta es la historia de un amor y un desamor, un encanto y un desencanto, una ilusión y una desilusión. Esta es la historia de todas esas cosas que aparecen y desaparecen, que se encuentran y se pierden a lo largo de una vida; a lo largo de mi vida. Una historia que no cuento con el ánimo de conmover, ni de causar admiración o pena en otros protagonistas. Es, simplemente, una historia que cuento porque es mía, y puedo hacer con ella lo que me dé la gana."
Qué risa, ¿no?
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viernes, 12 de abril de 2013
lunes, 6 de junio de 2011
Lisístrata
Yo una vez hice teatro.
Era joven (:-p) y andaba igual de perdida que ahora, pero con más tiempo que perder... Y me decidí por el teatro. Porque siempre me ha corrido el drama (y la comedia) por las venas... Porque tenía que probarme a mí misma que era capaz de hacerlo.
Aquél año, aquéllas horas que pasé aprendiendo y ensayando, aquéllos compañeros que acabaron siendo amigos... Todo eso se quedará en mi memoria. No sé si para siempre, y menos al ritmo que se van perdiendo neuronas en el avión... Pero sí durante mucho tiempo.
Gracias por las fotos, Iván ;-)
Que tengáis una feliz semana, llena de recuerdos de todo aquello que, un día, fuisteis capaces de conseguir.
domingo, 27 de marzo de 2011
Buscando en el baúl de los recuerdos
No sé si cualquier tiempo pasado fue mejor, yo soy más de las de mirar hacia adelante (aunque las circunstancias de mi vida me lo pongan cada vez más difícil).
A pesar de todo, a veces, me pongo nostálgica como la que más. El otro día, por ejemplo, me pasé horas escaneando fotos antiguas de la familia.
Aprovechando el estado de ánimo que la visita de fin de semana de mis hermanos me ha dejado, he decidido poner aquí algunas fotos más de mi baúl de los recuerdos particular.
A pesar de todo, a veces, me pongo nostálgica como la que más. El otro día, por ejemplo, me pasé horas escaneando fotos antiguas de la familia.
Aprovechando el estado de ánimo que la visita de fin de semana de mis hermanos me ha dejado, he decidido poner aquí algunas fotos más de mi baúl de los recuerdos particular.
Si hay un lugar ligado a mi familia, desde siempre, ha sido el puerto.
Me encanta ese vestido...
En la playa, con mis dos hermanas mayores
¡3 añitos, toda una personaja!
¿Mi primer muñeco?
Mi madre siempre nos vestía iguales.
Aunque nos llevamos casi 2 años y yo era evidentemente más bajita, la gente pensaba que éramos mellizas.
Mi hermana de rosa, yo de azul y dos amiguitas de verde.
¡Qué pena que algunas fotos estén tan estropeadas!
Comiendo queso con mi vestido de números
Mi hermana y yo, descubriendo los placeres de la sandía.
(Por la gran cantidad de churretes de mis piernas y pies, asumo que por esta época yo todavía gateaba) :-D
¡Olé!
Esa que está de pie junto a mi madre, y que parece el enano de "El milagro de P. Tinto", soy yo.
La aventura de soplar 3 velas... (Si no puedes ver el gif, pincha en la foto).
¡Feliz y nostálgico domingo!
viernes, 25 de marzo de 2011
Claro de Luna
Cuando era pequeña, mi hermano y su novia me regalaron un piano.
Era un piano muy pequeño, no creáis. Pero, a pesar de todo, era el mejor regalo que me habían hecho en mi vida. Me encantaba mi piano.
Tenía algunas canciones grabadas en una versión muy simple, entre ellas, Claro de Luna, de Claude Debussy.
La escuchaba una y otra vez.
Fue mi primera canción favorita, y siempre será la más especial para mí.
Mañana viene mi hermano. Y mi hermana.
Que tengáis un buen fin de semana.
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