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martes, 8 de noviembre de 2011

Diagonal Mar

El miércoles pasado decidimos ir al Diagonal Mar a pasar la tarde.

Allí comimos porquerías -de las ricas-, hicimos un rato el tonto, descubrimos que el Primark es una mezcla entre el Día y la sección de moda del Continente, comprobamos que C. Grace tiene "cabeza de sombrero", pasamos por un taller chino de "manicura en cadena" que daba un poco de grima, encontré varios artículos de los que "necesito para vivir"*, inventamos el nombre "gofante" (para una cosa que vimos que hace las veces de gorro, bufanda y guante), me compré un abrigo verde perfecto para mi vestido y cenamos batidos y crepes de chocolate.





Aunque al día siguiente me levantaba a las 4 para el que fue mi último vuelo de la temporada, y luego tenía reunión en el trabajo, y me dio una pequeña taquicardia pensando en todo eso... Me lo pasé genial :-p

¡Gracias chicos!
Feliz lunes y feliz semana a todos.

*Las cosas que necesito para vivir son todos aquéllos artículos de los que me enamoro perdida e irremediablemente al verlos en una tienda, pero que en realidad no necesito para nada.

viernes, 5 de agosto de 2011

Soplando las velas

Hace tiempo os dije que mi intento de soplar las velas de cumpleaños en Sintra fue todo un fracaso...
Bien, pues hoy me he decidido a contarlo, porque hacer parodia de uno mismo, de vez en cuando, es una costumbre muy saludable...
La cuestión fue que no encontramos ni un sólo lugar en Lisboa donde comprar una triste velita de cumpleaños. Así pues, decidí fabricarme una enrollando un papelito... Por si el apaño no era suficientemente cutre, hacía viento.
En fin, el resultado, como os podéis imaginar, fue un fracaso estrepitoso...


Eso sí, al volver de Portugal me vengué, y soplé 2 veces.
La deliciosa tarta de 3 chocolates de la tita Lola:



y la tarta "Bob Esponja" de piña y helado que mis compis de piso me tenían preparada...



¡Feliz, feliz no cumpleaños!

(Que tengáis un buen finde)

domingo, 19 de junio de 2011

30


Dentro de exactamente 30 días cumpliré 30 años.
uf.

Mucha gente me pregunta si eso es bueno o malo, y la verdad es que no lo sé.
Hasta ahora he conseguido algunas cosas en mi vida. Podría parecer, a simple vista, que no son muchas, pero no es así. Sin embargo, cuando pienso en todo lo que aún me queda por hacer, lo cierto es que cumplir 30 me produce vértigo. Claro que también me lo produjo cumplir 25, y entonces la gente que tenía 30, 40 ó 50 me decían: "uy, 25, quién los pillara..." y tenían toda la razón, porque eso mismo pensaba yo hoy de los 26 de Lorena, o el otro día de los 23 de Grace :-)

En fin, que la juventud es (casi siempre) un estado de ánimo.
Así pues espero, dentro de un mes, apagar las velas sintiéndome joven.

(y también espero soplarlas en un pastel como el de arriba: una deliciosa tarta de 3 chocolates que la tita Lola ha hecho hoy para Lorena. ¡¡Felicidades, Lorena!!).

martes, 29 de marzo de 2011

Tarta de frambuesa y chocolate


Me encanta cuando los lunes por la noche se convierten en viernes...


... Y los amigos vienen a casa a cenar, a charlar y a compartir opiniones, ideas, experiencias, sonrisas, ilusiones, sueños, arte...



No os dejéis engañar por mi cara de enferma. Fue una noche estupenda.



Porque los lunes también pueden ser un gran día.
¡Que tengáis una feliz semana!

lunes, 24 de enero de 2011

Pequeños placeres #5

Hace siglos que no publico un "pequeño placer" en el blog.
Exactamente desde el 6 de Abril.
Y digo yo que ya es hora de disfrutar un poco, ¿no?


Pues bien, mi pequeño placer de hoy, el número 5, son las meriendas de mi madre.
Ya sea té moruno y pan tostado, ya sea (como el sábado) bizcocho y chocolate caliente, las meriendas de mi madre son las mejores del mundo, mi comida favorita del día, y una de las cosas que más echo de menos cuando no estoy en casa...


Feliz lunes.


domingo, 2 de enero de 2011

Nochevieja... y Año Nuevo

Como ya dije en la entrada anterior, 2010 no ha sido un gran año. Razón de más -supongo- para celebrar su final...
Así fue cómo lo celebramos en mi casa.


Esta vez no fuimos 30, pero al menos pudimos estar juntos -casi :-(- todos los hermanos y padres.


La cena estuvo muy rica, pero tanta fue la cantidad que para la sopa ¡ya habían acabado algunos!


Mi sobrina se ha hecho mayor... Podéis comprobar cuánto si os fijáis en la foto que está colgada en la pared a la izquierda. Sí, es ella.


M. tiene una foto preciosa de pequeñito comiéndose una pata de langosta. Aquí bromeamos porque ya ni es pequeñito, ni era una langosta, ni, bueno, ni la foto es preciosa... :-)


A Francisco le gusta mucho hacerse retratos... Y tiene unas poses muy estudiadas.
Abajo, su madre, Paloma.







Y a continuación, mi último logro del 2010: Sentar a mis padres juntos y sacarles unas fotos :-D
(lo siento, mamá, ya sé que las fotos no te gustan, pero a mí ¡me encantan!)













M. y yo también tuvimos nuestra sesión de sofá...



Y llegó el momento de las uvas...



El botellero de la tita Lola.



¡Feliz 2011!


El moscatel espumoso de Reymos me E N C A N T A
Es la primera vez que nadie suelta la copa tras un ligero sorbito después del brindis :-)




Para acompañar el brindis, unos deliciosos bombones de la Caja Roja (gracias, Encarna)



Hace tiempo expliqué que, en mi familia, somos unos "adictos" al juego, así que después del brindis, los besos, las felicitaciones, las llamadas, los bombones y un poquito de baile... nos pusimos a ello.

Bueno, no todos...



:-)

Espero que el 2011 os proporcione un buen trabajo, o el amor de vuestra vida, o grandes aventuras, o viajes alrededor del mundo, o reconocimiento artístico, o fiestas locas, o realización personal, o todo junto.

Pero, sobretodo, espero que os traiga felicidad. Y no me refiero a felicidad con toda la grandilocuencia de la palabra -F E L I C I D A D-, porque eso no existe.
 Os deseo esos pequeños momentos, humildes y cotidianos, que hacen que la vida merezca la pena.

Feliz 2011.

martes, 22 de junio de 2010

Un domingo cualquiera


SENTARME en el suelo (cómodamente)
Ojear una REVISTA (de moda)
PINTARME las uñas (de colores)
Comer BOMBONES (belgas)
ANOTAR tonterías (en la revista)
Mirar (de reojo) una PELI mala


(saber) DISFRUTAR de los
(pequeños) PLACERES
 de un DOMINGO (cualquiera).

domingo, 13 de junio de 2010

En Brujas, segunda parte... Cuaderno de viaje.


Una vez habéis visto un poco la ciudad a través de nuestras cámaras, quisiera detallar algunas anécdotas de nuestro viaje.

Y es que, al fin y al cabo, más que los hermosos paisajes, los edificios emblemáticos y las puestas de sol espectaculares, son esos pequeños momentos cómicos, las curiosidades que te encuentras por el camino sin esperarlo, o las personas con las que te cruzas, las que hacen que cada viaje sea diferente a los demás y que, por tanto, merezca la pena.

Así pues, aquí vamos con nuestro humilde anecdotario.

  • Una de las primeras cosas que nos llamó la atención de Brujas es que allí todos los bancos -todos- son iguales... Blancos, negros o verdes, a juego con la calle en la que estén, pero todos son dragones como estos:

  • En Brujas son seguidores fervientes del arte de nuestro país... Y si no te lo crees, echa un vistazo a las dos exposiciones que nos encontramos por allí:

  • Constantemente pasaban barquitos llenos de turistas y Daniel se obsesionó con fotografiarlos, incluso aunque eso supusiera excluirme a mí de la fotografía... Yo, por mi parte, sólo los encontré dignos de foto más tarde, cuando empezó a llover...


  • En una callecita nos encontramos a dos tontos haciéndose una foto absurda... Por supuesto, en cuanto se fueron, corrimos a hacer lo mismo... Ejem.

  • Nos hicimos llamar a nosotros mismos Hansel y Gretel... ¡Y es que comimos como alimañas! La bruja, con nosotros, se hubiera cebado, eso seguro...

 
(Este es Daniel celebrando su acierto con el plato y la cerveza. El mío estaba bueno, pero si llego a saber que llevaba pasta no lo hubiera pedido... Y es que ¡cualquiera se aclara con esos nombres!)


    (Una riquísima ensalada de salmón para compartir, un plato -cuantioso- para cada uno y, cuando pensábamos que eso era todo, van y nos traen esto para acompañar) :
    (Estuvo bueno. Pero acabamos hasta arriba y dejamos mucha comida. Y no me gusta tirar comida) :-(
    (Y este es el restaurante. Entramos aquí porque leímos en el cartel: Ecoge ejte. Así que lo escogimos).
  • Nos recorrimos todas las bombonerías de la ciudad -que son muchas- buscando él bombón de mis sueños: un delicioso bombón de chocolate fino con leche relleno de mousse de fresa que probé un par de veces en el avión... Lamentablemente, no lo encontramos, aunque sí encontramos escaparates de chocolate de lo más variopintos:

  • A la salida de una iglesia nos encontramos con este simpático señor... Supongo que aún soy como una niña, porque este tipo de cosas son las que más me gustan en el mundo entero...



(Daniel intentó grabarme un video mientras le echaba unas monedas... Pero los turistas se agolpaban alrededor y se ponían en medio. Entonces el buen hombre, que pudo leer la desilusión pintada en mi rostro, me regaló el que para mí fue el mejor momento del viaje. ¡Gracias señor!)




(La verdad es que parezco retrasadita... Pero bueno, ¿¡¡y lo feliz que era!!?).

Continuemos...
  • Posar bajo lluvia es una tarea harto complicada... A veces, pasan cosas como ésta:


... Otras veces no queda más remedio que improvisar:



  • Yo no tenía paraguas, así que traté de robar uno... Bueno, la historia no es exactamente así. Resulta que unas rumanas lo dejaron abandonado y se fueron por ahí a hacerse fotos... Y yo lo vi allí, solito, indefenso, a la intemperie... Y era bonito. Y lila... ¡Y yo no sabía a ciencia cierta si era de ellas! Así que lo cogí. Y Daniel me dijo: "No me hagas pasar vergüenza". Y luego añadió: "Corramos por el otro lado" y yo, como tengo muy buen corazón, le respondí: "Ni hablar, si es de ellas, volverán a por él". Y era. Y volvieron. Y Daniel pasó vergüenza. Pero yo no, sólo faltaba ¡encima que encuentro su paraguas!


  • Como somos catalanes (bueno, yo no, pero todo se pega menos la hermosura) íbamos mirando todo lo que era gratis. Así, dimos con esta curiosa mini galería, al final de la cual se encontraba el propio artista pintando un cuadro. Le pregunté si podía hacerle una foto mientras trabajaba, y me dijo que no había problema. Así que le hice dos. Y Daniel grabó un video. Le das a la gente la mano y... Desde luego... :-D


  • Una vez fuera, y como no conseguí mi paraguas, fuimos a tomar un café para guarecernos un ratito de la lluvia. Y nos lo tomamos... Y tanto que sí.
"Esta, amigos, es la historia de Hansel y Gretel, dos niños gorditos perdidos en Brujas. Dos pobres niños que, como ignoraban que si te pides un café en esta ciudad te sirven también nata y bombones, se pidieron -para acompañar- un delicioso cupcake de chocolate..."



"Y no es que tuvieran hambre, no... (se habían comido ya todas las miguitas que tiraron por el camino para no perderse)... Es que, sencillamente, Gretel nunca se había comido un Cupcake".



El primer cupcake de Gretel



"Y comieron y comieron, y engordaron como bolitas. Y se comieron a la bruja también, que sabía a chocolate".


"Y la casa de la bruja era preciosa..."



"Y Hansel y Gretel querían quedarse a vivir allí para siempre. Pero no podían; tenían que volver a casa... Sin embargo, siempre recordarían la ciudad de Brujas, una ciudad en la que encontraron de todo:



Un portal de Belén tallado en la madera de un árbol...



Una tienda con parasoles mágicos...


Un [horrible] busto con gafas...


Un oso y un león...



Rosas de metal...



Y rosas frescas...



Zapatos de hierba...


Sueños y esperanzas...


Y también romanticismo.


Bueno, según se mire..."

The End
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