Ayer volví de Málaga a mediodía, cansada y con las piernas doloridas, pero en casa me esperaban; ¡Mamá, Thalía y Rafa estaban aquí!
Así que vencí mi cansancio y nos fuimos a Sitges.
Porque me encanta Sitges.
Porque viviría allí, frente a la playa, si pudiera.
Y porque sabía que les iba a gustar.
Paseamos, hicimos fotos, compramos en el mercadillo (para mí, un gorro, un fular-bufanda y un anillo de parte de Encarna y familia) ;-), nos hicimos regalitos, entramos en una tienda vintage preciosa y nos fuimos con ganas de atracarla, disfrutamos de una puesta de sol preciosa, cenamos en el Montroig, nos reímos muchísimo, nos comimos un helado y nos volvimos a casa más contentos que unas pascuas.
En el camino de vuelta sonaba Tonight, tonight en la radio... "Believe, believe in the resolute urgency of now..." y así, viviendo el ahora, con su resuelta urgencia, en aquel coche rumbo a casa, por la noche, con las luces de la carretera, rodeada de gente a la que quiero, miré por la ventanilla y me sentí feliz.
"Esto es la vida -pensé-. La vida es este momento".