¿Qué tal os ha ido la Navidad? A mí regular, porque me han obligado a viajar mucho y además me he pasado la mitad del tiempo castigada por hacer pis donde no debía. Yo creo que tampoco ha sido para tanto, y que me he portado bastante bien; al fin y al cabo, ni siquiera le he pegado a los dos gatos tiñosos y pesados que viven en la casa grande que siempre se quieren comer mi comida... Sólo le arañé un poco la mano al niño, pero es que los niños me dan mucho miedo.
En fin, que ya le he dejado claro a mis padres que paso de viajar más. Estoy cansada.
Lo único que añoro es el calorcito que hace por allí. Aquí, sin embargo, hace un frío que pela. Así que no tengo más remedio que pasarme el día tostándome en el radiador.
Mi madre está preocupada, me toca la barriga y, como la nota muy caliente, piensa que me voy a cocer los órganos internos o algo así. Pero yo no le hago mucho caso, está chalada... ¡Con lo a gustito que se está!
Bueno, espero que os hayáis portado bien en Navidad y que no os hayan castigado como a mí y que os hayan traído muchas cosas los viejos de la barba y que no hayáis tenido que viajar mucho en la jaula.


¡Hasta pronto!
