El vídeo que veréis a continuación ha sido agregado a mis favoritos hoy mismo, pero no podía esperar ni un día más para compartirlo con todos vosotros... Y es que el mensaje es sumamente importante, y la mensajera, una persona muy especial.
Para los que no entiendan el inglés, la niña viene a decir lo siguiente:
"Soy Sadie (del nombre no estoy del todo segura). Te enseñaré algo... Hice unos dibujos (los muestra en la libreta)... Aquí hay uno bueno. Otro bueno. Pero, ¿sabes por qué te estoy enseñando estos dibujos? Porque estoy intentando animarte para que hagas algo que sabes que puedes hacer. Algo que quieres hacer. Porque, ¿sabes qué? Puede que no sepas quién diantres soy, pero, ¿sabes? todos estamos conectados. Y que estemos conectados significa que debemos creer los unos en los otros. Y yo creo que puedes hacer lo quieras cuando quieras. Todo el tiempo. Así que hazlo".
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martes, 25 de enero de 2011
miércoles, 15 de diciembre de 2010
El Espíritu de la Navidad
-Parecéis unos mamones deprimidos- Nos dijo el hombre. Y después añadió algo sobre el espíritu navideño que no alcanzamos a comprender.
M. y yo nos miramos estupefactos, como queriéndonos corroborar con la mirada que habíamos escuchado bien. No pudimos evitar estallar en carcajadas.
Veníamos de cenar en un italiano. Habíamos pasado la tarde entera estudiando en la biblioteca y necesitábamos despejarnos un poco. Sin embargo, la cena no había sido lo que en las películas suelen llamar "una agradable velada". Estábamos tensos, supongo, y discutimos un par de veces por temas más o menos intrascendentes. Por eso, de camino a casa caminábamos cabizbajos y con los semblantes sombríos.
- Dios nos ha enviado un ángel.- Le dije a Manuel- Quiere hacernos ver que no tenemos motivos para estar tristes... Un ángel bajo la forma de un guiri hippy y borracho, sí, pero los caminos del Señor son inescrutables.
M. y yo nos miramos estupefactos, como queriéndonos corroborar con la mirada que habíamos escuchado bien. No pudimos evitar estallar en carcajadas.
Veníamos de cenar en un italiano. Habíamos pasado la tarde entera estudiando en la biblioteca y necesitábamos despejarnos un poco. Sin embargo, la cena no había sido lo que en las películas suelen llamar "una agradable velada". Estábamos tensos, supongo, y discutimos un par de veces por temas más o menos intrascendentes. Por eso, de camino a casa caminábamos cabizbajos y con los semblantes sombríos.
- Dios nos ha enviado un ángel.- Le dije a Manuel- Quiere hacernos ver que no tenemos motivos para estar tristes... Un ángel bajo la forma de un guiri hippy y borracho, sí, pero los caminos del Señor son inescrutables.
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